La isla de Tabarca fue declarada como Conjunto Histórico-Artístico en el año 1964 y tras ello se catalogó como Bien de Interés Cultural. A pesar de no ser una isla grande, tiene muchas razones por las que ser visitada. ¡Escápate a Tabarca!

Escápate a Tabarca, cruza su muralla

Cuenta con un recinto amurallado construido en el siglo XIII por orden del rey Carlos III y en su interior hay alrededor de 100 casas. El centro está dominado por una plaza con forma rectangular que era donde se encontraban las cisternas que almacenaban el agua antaño.

Se puede dar un paseo por la muralla y se puede ver la restauración de algunas partes y otras que están semidestruidas. Se puede acceder mediante tres puertas: La Trancada o de San Gabriel, la entrada por la parte oeste de la isla.

Otra es la de Llevant o San Rafael, la portada principal de entrada a la ciudad desde el puerto actual o el campo. La tercera es la de Sant Miquel, también conocida como puerta de Alicante o puerta de Tierra.

Se encuentra orientada hacia el cabo de Santa Pola y en sus orígenes se trataba de la puerta principal, dado que daba acceso al antiguo puerto de la isla.

Hace muchos años, junto a esta puerta, se encontraba lo que se conocía como el edificio del cuerpo de guardia, que eran los encargados de permitir el acceso a la isla. Hoy en día este puesto no existe y tras una restauración, en este edificio se encuentran las dependencias de un pequeño puesto de salud.

Sin duda alguna, viajar a esta isla y pasear por sus calles o como en este caso, por la muralla, puede convertirse en un viaje en el tiempo donde descubrir infinidad de curiosidades a medida que vamos dando pasos y conociendo muchas de las características de este destino.

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