Son infinitos los placeres que nos ofrece la ciudad de Benidorm. Su clima, su gastronomía, las playas y calas, además de una extensa oferta de ocio, enamoran a todos los que la visitan. La estancia en Benidorm es la excusa perfecta para visitar Tabarca, una preciosa isla de menos de dos kilómetros de largo situada cerca de la costa alicantina.

¿Por qué visitar Tabarca?

La isla de Tabarca se encuentra a 22 kilómetros de Alicante y a unos 8 del puerto de Santa Pola, pudiendo llegar a ella desde varios puntos de la costa a bordo de un catamarán.

Debido a su belleza, cuenta con varios hoteles y restaurantes donde se puede degustar el “caldero tabarquino”, plato típico de la isla.

El atractivo de este territorio comienza en su propia geografía, con 1.800 metros de largo y un estrechamiento natural en forma de istmo que separa el puerto y las dos playas del resto de la isla.

El pueblo está protegido por una muralla que se adapta al contorno de la costa. Los amantes del buceo pueden disfrutar de la flora y la fauna de sus aguas cristalinas, que en 1986 fueron declaradas cómo la primera resrva marina de España.

¿ Qué ver en Tabarca?

Los amantes de la arquitectura también son recompensados por el encanto de Tabarca. En un antiguo almacén dedicado a la pesca del atún se sitúa el “Museo Nueva Tabarca”, que analiza los valores patrimoniales y medioambientales de la isla.

Para recibir a los visitantes, el pueblo amurallado cuenta con tres puertas de piedra de estilo barroco. La iglesia de San Pedro y San Pablo, la torre de San José y el faro, son otros de los lugares de obligada visita.

Bajo las murallas se encuentra la “Cueva de Llop Mari”, con dos entradas contiguas y 100 metros de largo, uno de los espacios naturales más bonitos de Tabarca, una isla que todo viajero debe conocer.

¡Visita Tabarca y compra tu viaje con nosotros!

Usamos cookies para mejorar la experiencia de usuario. Navegando aceptas nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies