Dentro de los muchos imprescindibles de Tabarca, destaca el Faro de Tabarca, uno de los lugares de visita obligada para toda aquella persona que nunca ha visitado esta isla, la más grande de toda la Comunidad Valenciana.

Características principales sobre el Faro de Tabarca

De este rincón, se puede decir que forma parte del importante patrimonio arquitectónico de la isla, siendo proyectado en el año 1850 por el ingeniero Agustín Elcoro y Berocíbar. Esta construcción es de grandes dimensiones y cuenta con dos plantas, una torre cuadrada y dos aljibes, siendo un elemento dotado de una corriente arquitectónica romántica del siglo XIX.

Se puso en marcha el 1 de junio del año 1854, algo que supuso un importante progreso para la isla, dado que la navegación por los alrededores era bastante peligrosa, porque cuenta con poca altura y existe un gran número de escollos, siendo un peligro para cualquier clase de embarcación que se acercase a este lugar.

En su tiempo sirvió como escuela de fareros, y destaca por contar con una torre que sostenía el antiguo mecanismo utilizado para la iluminación, algo que ya está desmantelado hoy en día.

En el año 1971 se construyó justo al lado un nuevo faro de hormigón armado, aunque no duró tanto como el faro original. Fue demolido en el año 1998 para poder recuperar el faro más antiguo.

Hoy en día, el edificio del propio faro ya no cumple con la misión para la que fue concebido, en su interior se encuentra un laboratorio biológico que es de gran utilidad para la Reserva Marina de la Nueva Tabarca, la cual fue declarada en el año 1986.

No hay duda de que este rincón es otro de los muchos que no debes perderte en Tabarca, seguro que te sorprenderá. Un consejo, no te olvides de la cámara de fotos, seguro que no querrás olvidar un lugar como este.

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